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Deseo y timidez.

 

 

 

Deseo y Timidez

Deseo y timidez.  

(audio)

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No creí que me pudiera sentir tan tímida

delante de tus ojos.

Si todo el tiempo…

¡te deseo…!

 

No creí que pudiera negarme a que me toques

cuando te necesito tanto, por fuera y por dentro;

es increíble lo que haces sentir a mi cuerpo

deseo, necesidad, ansiedad, estremecimiento

pero al mismo tiempo locura, recato, sonrojo y timidez.

 

¡Por Dios…! que clases de sensaciones de paz

encuentro en la luz de tus ojos

y que contradicen,  lo que me pide tu cuerpo.

 

Envías tantos sentimientos al mismo tiempo

que me pierdo en la ubicación de los míos;

es extraño, tan extraño como el suelo que respiro,

como el cielo que me como a grandes trozos

o el agua, el agua que muerdo, con mis ojos.

 

¡Por Dios…!, me estas volviendo loca,

en cabeza, alma y cuerpo

que conviertes respirar y deseo, en una misma cosa

y sentirme en tu cuerpo y en tus brazos

se convierte en navegar,

¡en navegar en un triciclo sobre el cielo.!

 

Son sensaciones extrañas

que me mantienen despierta de mil formas inimaginables

con la piel, la convertida en hielo

y la mente, la mente convertida en brasa;

con el miedo, el miedo convertido en paz y calma

y el alma…,

 ¡el alma que solamente se descansa.!

 

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Daanroo

 

 

AQUEL RAMO-TORRE…

 

 

AQUEL RAMO-TORRE…
A miSir Agast.

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Si no quieres escapar
bajo las alas del tiempo,
no me des a regalar
el ramo-torre del cielo
¿no vez, que me va a matar?
y a meterme dos zancadas,
pintando rodillas de hambre
y luego avidez de mayo.
Tampoco llames al “insti,”
soy mala pa´la emoción
y si le prendo a la mecha
proveerá algún torzón;
ya vez, hasta tú  partiste
a mondar flores a un coro
y a mí que me tunde el oro
me dejas aquí solita
con uno cincuenta de alto,
prendida de la emoción,
llevando en mano una torre
de dulzura y de ilusión
y no la quiero asentar
en un jarrito cualquiera,
me quemaría un Serrano
si la dejo donde sea
más ofrendo mis privanzas,
¡Esta torre es de primera!

 

¡Me gusta!, y me va dejando
en mis manos un hilito;
cunde como sangre grana,
 bruna como el farolito
que alumbra por la mañana
la mano de mi fervor,
cuando mi-Sir la desprende
hoja y pétalo a mi diente
o en el verde de la mar;
igual que se enciende el aire
cuando me deja tomar
de sus manos un cachito
de su perfume, al posar,
ante esta dama chiquita,
que grande se siente andar
con un besito en la frente
y un ramo-torre en su faz.


Ya vez porque lo decía
“no me la regales más”
que esta mujer se sofoca
y le da por cepillar
un cachito de su pelo
y a sus manos asolar
contra boca dulce y roja,
un poquito de ansiedad
y para salvarse en pleno
le basta solo enraizarse
en un venero vacante
que se puso a desvariar,
en los escapes del hombre
aunque estire a motivar,
a un prójimo más sensible
que le lleva a razonar
y a correr como los toros
en caminos de ansiedad,
para darle en despedida
la bienvenida, no más…

 

Lo vez, lo dije quedito
no me des de ese venero,
que  soy mujer aguerrida
y me sofoco al andar
con una torre de rosas
que me espinan a envidiar,
apretarlas en mis manos
pa´matarlas, de ansiedad
y se sofoquen conmigo
por lo que pueden cargar,
sobre la espada de armiño,
que me dejaste al marchar.

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Daanroo

 

A Vicente Huidoro…

 

 

“Abrid esta tumba: al fondo se ve el mar”.
V. Huidoro.

 

 

A Vicente Huidoro…

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Frugal desfachatez son tus ansias,
las mías, hoy, me llevan a transformarme en Huidoro
en sus faldas de vuelo ancho, en su sombra sobre los ojos…


Ah Huidoro, que necio fuiste cuando carcomías mis entrañas
y te figurabas que en las cometas, viajaban estrellas sin alas…


Frugal desfachatez la tuya,
ahora, mis piernas son la calamidad de tus sonrisas,
el ansia de viajar bajo la enagua, siempre sonrosada.


Ah Huidoro, necia soy cuando te extraño sin saberte,
sin reconocer tu nombre entre los pliegues del viejo veliz.


Ya vez, todo es el mismo tiempo y tú no lo intuiste,
ahora, ambos, vamos acongojados plantando caras
y reconociéndonos en el mismo acento de las íes…


Ay Huidoro, que necios somos al amarnos en el misterio,
en esta salvedad de gritar apellidos sin sentido y sintiendo.


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Daanroo

 

 

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